Todos los días de la semana, los
feriados, los fines de semana, es decir todos los 365 días del año, me pregunto
¿Qué realmente queremos? Como hombres como mujeres, incluso como niños. Nos
morimos por querer algo, por querer a
alguien.
La necesidad humana de querer se
hace evidente cuando aquello que queremos, lo queremos solo para nosotros, y no
quiero decir con esto que el egoísmo tenga algo que ver. Pues si lo vemos desde
la perspectiva de que aquello que queremos no causa dolor ni molestias a nadie,
entonces no hay nada de malo.
Hay días que amanezco con
querer comprar una blusa en especifica u otros en donde desearía que transcurriera de
una manera diferente, mas mágica, llena de vida y ocurre totalmente lo
contrario u ocurre mucho mejor de lo que esperaba. Unas mañanas quiero a
alguien en especial. Hay tardes en donde he querido
solo comer algo delicioso sin sentir remordimientos y por ultimo hay noches en
donde solo quiero dormir.
Querer, querer, querer, nuestra
vida esta llena de quereres, de cosas que queremos para ya, para mañana, para
luego, para el futuro, sin contar con que esas cosas después de tres horas cambiamos de parecer.
Me he dado cuenta en un par
de minutos, que escribir sobre el querer es mas complejo de lo pensé.
De
pronto me pareció que hacer una introducción de esto no llevaría, tantas letras
y pensamientos.
Si todos pensáramos con claridad sobre lo que realmente quisimos y queremos, la lista seria innumerable, haríamos ensayos completos y mas detallados sobre el tema. Habría variedad de ideas, cada letra tendría vida, pues tendrían significado para quien las escribiese, y serian totalmente diferentes a las del vecino "guapeton" de la otra esquina.
Para concluir, el único objetivo
de querer, es querer ahora, en tiempo presente. Quererte a ti como ser humano,
y agente de cambio. Querer cada parte de ti, sin mas ni menos, sin todas las
demás cosas externas que aparentas querer. Querer tus defectos, como
aquel lunar que ves horrible, pero a la final ilumina tu rostro, es coqueto
y encantador.
Querer tu figura, tu cuerpo que no luce como esperas, jamas comparable con cualquier actriz
de televisión, modelo, pero que es hermoso y lo quieres por razón de ser
tuyo.